La insensatez vuelve a mi. Una vieja amiga, que aunque no es frecuente su visita, siempre se agradece su compañía. Y ella me ayudará a caer una y otra vez, ya que por lo que se ve me tiene especial cariño, en el mismo error, hasta que llegue el acierto. De todo se aprende y todo se olvida, aunque siempre podemos volver a recordar.