Algo que pensabas que nunca cambiaría, que siempre iba a seguir igual el resto de ese maldito tren llamado tiempo resulta que es una de esas grandes mentiras jamás contadas. Déjate de seguir algo, porque no sabes realmente lo que hay al final de ese camino, constrúyete un puente y ve saltando de camino en camino. Algún día encontrarás el lugar que te encarrile.
Si te es de consuelo yo no paro de cambiar de dirección y sigo sin ir hacia ningún lado.